La autopsia reveló que León sufrió múltiples episodios de violencia desde su nacimiento. Entre las pruebas más impactantes, se halló una aguja oxidada incrustada en su espalda, lo que habría causado una infección mortal. Además, pericias odontológicas confirmaron mordeduras compatibles con su madre.
La investigación, a cargo de la fiscal Gabriela Mateos, derivó en la detención de Aquino y Fernández, acusados de homicidio calificado. El Tribunal Oral en lo Criminal Nº1 de Quilmes llevará adelante el debate durante tres jornadas esta semana.
Las tías de León, que desde el crimen reclaman justicia, denunciaron que tanto él como sus hermanos vivían en un contexto constante de violencia y amenazas. Tras el asesinato, los niños fueron separados por disposición judicial.
“Necesitamos que la historia de León no quede en el olvido. Queremos perpetua para los dos, porque ambos son responsables de lo que pasó”, expresó Ayelén, tía del pequeño.