Los combustibles registraron un nuevo incremento este jueves y en distintas estaciones del país los valores volvieron a subir, dejando a varias opciones por encima de los $2.000 por litro. El aumento impacta tanto a automovilistas particulares como a trabajadores que dependen del vehículo para su actividad diaria.
En algunas estaciones, la nafta Súper pasó de rondar los valores previos de $1.650–$1.700 a ubicarse más arriba, mientras que las variantes Premium alcanzaron cifras que van desde los $1.950 hasta superar los $2.000. En el caso del gasoil de mayor calidad, algunos surtidores ya marcan alrededor de $2.040 por litro.
El ajuste vuelve a tensionar el bolsillo de los consumidores, que vienen soportando un esquema de incrementos constantes en los últimos meses. Muchos conductores reconocen que empezaron a cargar menos cantidad o a elegir productos más económicos para reducir gastos frente al avance inflacionario.
Desde el sector energético señalan que estos ajustes responden a la actualización de costos, la presión impositiva, el movimiento del dólar y el contexto macroeconómico general. Analistas advierten que, mientras persistigan estos factores, los combustibles seguirán en una tendencia alcista que podría derivar en nuevos aumentos en el corto plazo.