Según contó, decidió comenzar a vender contenido para adultos por razones económicas, ya que los ingresos que obtenía superaban ampliamente su salario docente. Sin embargo, aclaró que nunca fue su proyecto de vida y que su verdadero deseo es abandonar esa actividad para volver a un trabajo estable y “normal”.
La mujer explicó que, tras la exposición mediática, se le cierran muchas puertas laborales, incluso en rubros alejados de la docencia como la hotelería, la limpieza o estaciones de servicio. “La gente juzga sin conocer y eso pesa mucho”, expresó, señalando que el estigma social afecta directamente sus oportunidades.
Fredes remarcó que cuenta con varios títulos y capacitaciones, entre ellos en educación, salud mental, turismo y formación artística, pero aun así siente que su pasado reciente condiciona su presente. Además, reconoció que la exposición y el trato con desconocidos le generaron un desgaste emocional importante.
Finalmente, aseguró que su objetivo es reinsertarse laboralmente y dejar atrás la venta de contenido, aunque admitió que no siempre resulta fácil cortar con una actividad que le permitió sostenerse económicamente. Mientras tanto, pide una oportunidad y mayor comprensión social para poder reconstruir su camino profesional.