Durante los alegatos finales, el fiscal destacó la situación de vulnerabilidad en la que se encontraba Julieta Prandi y aseguró que las pruebas científicas y periciales confirman los abusos físicos, sexuales y patrimoniales que sufrió. “No hay dudas sobre la participación de Contardi en estos hechos aberrantes”, afirmó.
Por su parte, la defensa de la víctima, representada por Baños, argumentó que la gravedad de los hechos amerita la pena máxima. “Si existiera la posibilidad de prisión perpetua, la habríamos solicitado. Por cuestiones legales pedimos 50 años, que es lo máximo permitido”, explicó.
El Tribunal Oral en lo Criminal N° 2 de Zárate-Campana rechazó un pedido de prisión preventiva previo, pero mantuvo la prohibición de acercamiento de Contardi a Prandi. Ahora, el tribunal deberá dictar su veredicto en los próximos días.